viernes, 4 de septiembre de 2015

La regla del 20 %

Comienza el nuevo curso y con él los proyectos, las nuevas ideas, etc. Sin embargo tantas veces nos encontramos que "la mies es abundante pero los obreros son pocos".  Y sin embargo la sola idea de pensar y buscar más voluntarios para los diferentes servicios a veces puede resultar abrumadora para el pastor. Vemos que no llegamos a más pero buscar a otros que nos ayuden es un trabajo aún más agotador.  Sin embargo ves que ya estás llegando al límite. Estás haciendo todo lo posible para mantenerte al día con tus responsabilidades y con las personas que ya están en tu equipo y a veces, el tiempo para cuidar incluso de un solo voluntario más está sencillamente más allá de tu capacidad.

Puedes recordar una historia del Antiguo Testamento donde Moisés se encontró en una situación similar. Él estaba tratando de hacer todo por sí mismo. Él estaba guiando y tomando todas las decisiones. Como resultado, él se estaba a punto del colapso. Fue entonces cuando animado por su suegro Jetro, Moisés se animó a identificar y elegir a algunos hombres capaces ser líderes de otros hombres, incluso de otros líderes, y de este modo eligió líderes de decenas, de cincuenta, de ciento y de mil personas.

Cuando te encuentras abrumado por las responsabilidades y la cabeza te hace ya off, esto debe ser una señal de advertencia que te recuerda que: "Es hora de identificar y capacitar a otro líder".

Pero no pienses que los líderes producen mágicamente más líderes. Requiere gastar tiempo intencionadamente para identificar, desarrollar y discipular a líderes potenciales. No se puede derivar a otros esta misión. Hay que priorizar y luego elaborar nuevos sistemas pastorales para que esto ocurra.

He oído hablar de la regla del 20% para reclutar a más líderes de la iglesia. Del número de horas que trabajas pastoralmente debes tomar el 20 por ciento de esas horas para invertir en formar otros líderes. Dar prioridad a pasar tiempo quizás con un par de personas o pocas más. Discipularles. Estudiar libros de liderazgo juntos. Aprender juntos. Ilusionarse juntos por proyectos. Compartir la vida juntos.


Puede que no seas capaz de empezar por el 20 por ciento, pero puedes empezar por alguna parte. Al hacer esto, se te irá multiplicando su tiempo y tu influencia en el futuro será mucho más profunda al levantar a más líderes, quienes te ayudarán a llevar y cuidar a más voluntarios, responsables a su vez de sus áreas de evangelización. No está mal el consejo de Jetró. ¿Crees que podrías aplicarlo en tu realidad pastoral?

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